El Sahara Occidental y la Tercera Guerra Mundial - Julio Alberto Moreno Casas
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El Sahara Occidental y la Tercera Guerra Mundial

Con información obtenida de la Revista Nature, Josep Corbella, publica el jueves 21 de Enero de 2016 un artículo en el periódico La Vanguardia de Barcelona que comienza así:

Los esqueletos de doce personas que fueron brutalmente asesinadas, y restos de otras quince que posiblemente corrieron la misma suerte, han sido descubiertos en Kenia en sedimentos de 10.000 años de antigüedad.

El hallazgo, que se presenta en la revista Nature, supone el acto de guerra más antiguo de la historia de la humanidad y aporta una lección importante de cara al futuro. Aquella batalla, sostienen los investigadores, se produjo por dos causas que vuelven a estar presentes en el mundo actual: el aumento de la densidad de población y la desigualdad en el acceso a los recursos”.

Pareciera deducirse por este artículo que nuestra especie es la única especie que lleva la avaricia y la violencia en su ADN, quizás formando parte del mismo gen, el gen de la guerra.

Es decir que la guerra no solamente es, “La continuación de la política por otros medios” como sostenía el militar prusiano Carl Von Clausewitz, sino que fundamentalmente, como se sabe, es latrocinio a gran escala y además un latrocinio que nace o se escuda en la política.

Y como fuere que la política, que como dijo Aristóteles es el arte de lo posible y requiere muchas veces mostrar como verdad lo que no es cierto, es lógico que ésta requiera de la persuasión que es un arma no material, pero un arma al fin y a la postre. Y un arma que se constituye en la herramienta fundamental de la propaganda. Y la propaganda, siguiendo en la pura lógica aristotélica, requiere de la mentira, y la mentira es una forma de violencia sin armas, que produce víctimas, un arma que manipula las conciencias, incluso las destruye, hasta el punto de llegar a convencer a una víctima de que no es víctima sino verdugo, con la misma facilidad con que convence a un verdugo de que, en realidad, no es verdugo sino víctima.

Así llegamos a la conclusión de que una acción construida con la lógica más racional y vestida de la más elevada moral, suele presentarse, o llegar a convertirse, en la más inmoral e irracional de las acciones. Y para ello sólo hemos de servirnos de la retórica. Ese arte que ya nos enseñan los sofistas. Y entre ellos el gran Protágoras. Que bien podría ser el santo patrón de los abogados.

Para comprender el alcance de esto, sólo hay que meditar un poco en su frase “el hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son, de las que no son en cuanto que no son”, frase que se dice que está contenida en su obra “Los discursos demoledores” de la que nos habla Sexto Empírico y otros filósofos.

 

La mentira global y la guerra mundial.  

Pues bien, ya que hablamos de la política, de la guerra y de la mentira. Hablemos del objetivo de esta reflexión, que es recordar una mentira que condujo a una guerra. Un camino que se dio, se da y se dará de forma habitual en la historia humana. Y que en este caso es una mentira y una guerra que atañe a España. Hablaremos del conflicto del Sahara Occidental.

De paso hablaremos de la guerra planetaria, que se está produciendo, que no sólo es la suma de este conflicto del norte de áfrica y de otros varios, localizados en otras partes del globo y que pudieran ser conflictos diferenciados, pero que están absolutamente interrelacionados y unidos, de modo que conforman un solo conflicto, un conflicto que afecta al planeta entero. Un conflicto que es la  suma de conflictos armados, políticos, económicos, sociales, ambientales, conformando y desarrollando, todos ellos, una guerra a escala planetaria del hombre contra el hombre. Una guerra en la que se usa un arma de destrucción masiva, el arma más terrorífica y devastadora de cuantas armas crease el hombre: la mentira. Y una guerra mundial en la que, como veremos el conflicto del Sahara Occidental, es el conflicto que cambiará la historia de la humanidad. Veremos por qué.

En estos días de finales de Enero de 2016 se cumple medio siglo de una gran mentira, de un acto infame, ignominioso y vergonzoso. Indigno de un país que se vanagloria de su civilización y de su mucha historia.

Este acto infame, ignominioso, miserable, fue cometido por el estado español contra los que decía considerar sus compatriotas, contra decenas de miles de sus ciudadanos. Ciudadanos españoles de facto, puesto que todos ellos disponían del Documento Nacional de Identidad. El documento que les acreditaba como tales, como ciudadanos españoles. Muchos todavía conservan ese DNI. Y muchos todavía lo contemplan a veces, no precisamente con nostalgia, sí quizás con una sonrisa entre irónica y amarga.

En ese acto se encuentra la clave fundamental que condicionará, en un plazo relativamente corto, la evolución de ésta tercera guerra mundial en curso, de la que hablamos y que está transformando acelerada y totalmente el planeta. Una guerra mundial al estilo de las dos anteriores en cuanto a sus resultados en muertes y destrucción. Una guerra que se convirtió en una verdadera guerra mundial el año 1999, el año en que se creó Napster, un programa de intercambio de archivos que dio origen a Facebook, Spotify y Youtube. Aplicaciones que han convertido nuestras pantallas de ordenador y otros dispositivos móviles, en las ventanas donde el mundo se contempla a sí mismo y desde donde actúa, con masiva eficacia, esa arma a que nos referimos, esa arma que es la más poderosa arma que jamás el hombre inventase. Porque es un arma que modifica conciencias. De igual modo que las crea o las destruye. Un arma de una efectividad extraordinaria, que impera en un mundo virtual, donde el mundo real, se refleja, se transforma y se falsifica de forma instantánea. Donde la realidad, simulada o descarnada, se exhibe como Narciso contemplándose en el espejo del lago. Y allí campa a sus anchas. Allí en la gran plaza pública de este mundo. En esa ágora griega rediviva. Ese centro de la gran Polis planetaria, donde la ciudanía mundial interactúa. Allí donde son convocados, desde el cosmopolita que puede resultar ser un soberano palurdo, como el aparente palurdo provinciano y cejijunto, que puede sorprendernos con su inteligencia y hasta con su genialidad.

Pero ¿por qué decimos que es, en ese momento histórico, el de la firma de los Acuerdos Tripartitos de Madrid que dieron origen al inacabado conflicto del Sahara Occidental, donde se encuentra esa clave fundamental que afectará el rumbo de esta tercera guerra planetaria y consiguientemente cambiará la historia de la humanidad?

La respuesta es simple, consta de una sola palabra: Fosfatos. Cierto es que también podríamos hablar de petróleo, de gas, de enormes caladeros de pesca, de millones de toneladas de arena para la construcción, de determinados minerales valiosísimos… Pero el elemento determinante, el producto capital por el cual, el judío de origen alemán, Henry Kissinger diseñó este conflicto para beneficio, no solo de Marruecos, sino especialmente de Estados Unidos, Francia, Arabia Saudita e Israel, son los fosfatos. Los demás ocuparon importancia en su momento, y de hecho la siguen ocupando, pero son los fosfatos, únicamente los fosfatos, como veremos, la pieza clave, la pieza destinada a producir un salto trascendental, cualitativo y cuantitativo, en la escalada de esta guerra planetaria, en el desarrollo de esta tercera guerra mundial a la que nos estamos refiriendo.

De modo que esta respuesta requiere de una explicación amplia. Pero antes se hace necesario que sigamos hablando de la mentira y de la guerra, O de la mentira como arma de la guerra y para la guerra:

“He venido a saludaros y vivir unas horas con vosotros; conozco vuestro espíritu, vuestra disciplina y vuestra eficacia. Siento no poder estar más tiempo aquí, con estas magníficas unidades, pero quería daros personalmente la seguridad de que se hará cuanto sea necesario para que nuestro Ejército conserve intacto su prestigio y el honor. España cumplirá sus compromisos y tratará de mantener la paz, don precioso que tenemos que conservar. No se debe poner en peligro vida humana alguna cuando se ofrecen soluciones justas y desinteresadas y se busca con afán la cooperación y entendimiento entre los pueblos. Deseamos proteger también los legítimos derechos de la población civil saharaui, ya que nuestra misión en el mundo y nuestra historia nos lo exigen. A todos un abrazo y un saludo con el mayor afecto, ya que quiero ser el primer soldado de España”.

Esta es una parte del discurso que el entonces príncipe Juan Carlos de Borbón, (hoy ex Rey), dio al ejército español en la capital del Sahara Occidental, el 2 de Noviembre de 1975, 12 días antes de  los llamados Acuerdos Tripartitos de Madrid, mediante los cuales se entregó a Marruecos y a Mauritania la totalidad de la colonia española y a la población que la habitaba. Es decir se entregó, mal empaquetada jurídicamente, la provincia 53 de España y el total de sus habitantes, bien empaquetados, es decir bien engañados, es decir maniatados. Habitantes que, en consecuencia y en tanto que integrantes de una colonia, como ya hemos dicho, eran, y siguen siendo, ciudadanos españoles.

Y decimos siguen siendo, pues a efectos de la legalidad internacional, España continúa siendo la potencia administradora del territorio, por cuanto no se ha concluido el proceso de descolonización que estaba en curso y que fue interrumpido y colapsado con la firma del documento de los llamados Acuerdos Tripartitos de Madrid

 

Consecuencias de esta guerra mundial.

Se estiman en más de 100.000 las personas que mueren diariamente en el mundo por causa del hambre. Más de 1.000 millones de personas se hallan actualmente inmersas en la pobreza más extrema. Es decir, sobreviviendo con menos de un dólar al día. El 70% de esa estimación son mujeres. Más de 1.800 millones personas viven sin acceso al agua potable. 1.000 millones carecen de vivienda. Más de 800 millones sufren malnutrición severa. 200 millones son niños menores de cinco años. 2.000 millones de personas padecen avitaminosis y  anemia por falta de hierro. Casi 900 millones no tienen acceso a servicios básicos de salud. 2.000 millones de personas carecen de acceso a medicamentos esenciales.

Más de 50 millones de personas viven lejos de sus hogares como consecuencia de esta guerra mundial, plagada de persecuciones derivadas de los múltiples conflictos implícitos en ella. Más de 50 millones padeciendo el sufrimiento generalizado en todo tipo de violaciones de Derechos Humanos, según el último informe anual sobre desplazados del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Es un dato absolutamente contrastado: el número de refugiados y desplazados en el mundo alcanzó los 51,2 millones el año pasado, superando por primera vez la cifra de víctimas forzadas al éxodo durante la Segunda Guerra Mundial. Este dato preciso es el que suministró el citado organismo de la ONU.

Es por ello que afirmamos que el planeta entero está sumido, desde hace años, en la Tercera Guerra Mundial. Una guerra mundial, que al igual que las dos anteriores, nace  por disputas y dominaciones territoriales con vistas al control de los recursos estratégicos y su comercio. Una guerra con múltiples focos que conlleva millones de muertos y millones de refugiados y desplazados, así como un daño medioambiental de trágicas y enormes proporciones. Pero esta tercera guerra, a diferencia de la primera y la segunda, no enfrenta directamente a las grandes potencias. Lo hace a través de terceros. Digamos que se desarrolla de modo indirecto y a fuego lento. Un fuego muy controlado. No obstante se trata de una guerra que afecta  a la mayor parte de la humanidad  y donde se enfrentan indirectamente las grandes potencias por medio de las transnacionales, a través de sus grandes consorcios económicos, industriales y financieros. Y también, por supuesto, con el concurso de otros países y otros pueblos, a los cuales se les impone un determinado modelo y ritmo de crecimiento, se les exige un determinado consumo, la creación y consumo de determinados productos, en perjuicio de otros, sobre los que se planifican  hambrunas con objetivos estrictamente políticos, económicos y demográficos, con el control estratégico de los medicamentos básicos, medicamentos cuya imposible adquisición por parte de millones de gentes suelen acabar produciendo mortandades masivas en el decurso del tiempo. Mortandades que no son analizadas, cuantificadas, evaluadas y explicadas en su globalidad por las grandes agencias de noticias, agencias que más que practicar la información transparente y rigurosa, hacen todo lo contrario: practican la desinformación interesada y táctica, la propaganda, la concientización, la creación de opinión y el aleccionamiento de las grandes masas, agencias que sirven a poderes concretos, poderes que son precisamente los instigadores de esos conflictos y catástrofes sociales, el conjunto de los cuales configura esta guerra global, una guerra, que como toda guerra, conlleva sufrimiento y destrucción para millones de seres humanos.

Pero esta vez no son las atroces cifras citadas, solamente la consecuencia y el efecto de la guerra, sino que, también y sobre todo, esas cifras conforman la táctica y la planificada estrategia de esa guerra. Es decir son la causa, el detonante, el efecto iterativo y multiplicador de esa guerra. Son la propia guerra.

Por eso decimos que esta guerra mundial no es como las anteriores. No es el directo enfrentamiento con objetivo de aniquilación entre las grandes potencias, sino el indirecto enfrentamiento de éstas, a través de muchas formas y muchos medios. Pero sí es como las otras guerras, pues el resultado es la aniquilación de ingentes masas de seres humanos y el desplazamiento de millones de personas, la creación de grandes campos de refugiados.

No sólo se trata del enfrentamiento armado de diferentes ejércitos en los diferentes campos de batalla, en una serie de conflictos localizados en diferentes continentes. Esta guerra se realiza en diferentes planos, no solamente el plano militar. Esta guerra está también en internet. Se hace guerra mundial con internet.

En el pasado siglo eran cincuenta las guerras, perfectamente concretadas, definidas, determinadas. Hoy son 22. Pero esas 22 guerras conforman una sola. Y es mundial. A todas las une la red. Y es una red de intereses y de control, en manos de las grandes potencias, la que las atrapa y engloba a todas.

En el conjunto de esos conflictos y de modo especial,  se encuentra –como decimos- acaso uno de los principales: el conflicto del Sahara Occidental.  Un conflicto en cuya gestación y perpetuación (por cuatro décadas ya), se encuentra una clave, una razón fundamental que es la síntesis de todos los datos que se exponen y argumentan a lo largo de este trabajo. Un conflicto que tiene más importancia de la que comúnmente se le supone.

Un conflicto que permanece activo en muchos frentes. Frentes entre los cuales no está el militar, por el mantenimiento del alto el fuego de 1991, pero eso no significa que no sea un conflicto activo y sangrante que sigue generando muertes y mucho sufrimiento. La muestra más notoria de esto sería la feroz y criminal persecución y represión del activismo saharaui que no cesa de producirse en la zona ocupada.

Y sobre todo, eso no  significa que, por ejemplo, no guarde relación directa, la cuestión del Sáhara, con el más activo de los conflictos actuales: la guerra en Siria. Un conflicto que es, en éste momento de la historia, un conflicto puntero, ensamblado al de Irak y a todos los demás.

Un conflicto que reúne activamente a muchos países y a todas las grandes potencias enfrentadas por sus apoyos a uno u otro contendiente. Tomemos el ejemplo de Rusia e Irán que son aliados del presidente sirio Bashar al Asad. Es claro que sin el apoyo concreto del gobierno de los ayatolás y sus aliados, los chiitas libaneses de Hizbolá, el presidente sirio habría perdido la guerra.

Pero del otro lado, está Arabia Saudita, que corrió con todos los gastos financieros de Marruecos en el sostenimiento de la guerra contra la República Árabe Saharaui Democrática, (la RASD), y que es el financiador principal de los grupos sunitas que luchan para derrocar el gobierno de Al Asad. Para ello, el principal y más poderoso país productor de petróleo del mundo convocó en su capital a todos los grupos implicados en la guerra por el dominio de Siria.

Además del fuerte apoyo financiero a los enemigos de Asad, los saudíes y sus aliados de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), usan las cuotas de producción del petróleo, como forma de castigar a los productores rusos e iraníes por el apoyo que estos prestan al gobierno de Bashar al Assad.

Sin embargo para los productores de petróleo las cosas se están poniendo difíciles, el mundo está cambiando demasiado rápido. Escribe al respecto Lluís Uría en un artículo titulado “La agonía del oro negro”:

“Los saudíes son los primeros que se han visto obligados –¡por primera vez desde el milagro de Dammam!– a aprobar recortes y subir precios. No en vano sus ingresos petrolíferos han caído de 300.000 a 75.000 millones de dólares al año (…) Las cosas no tienen pinta de mejorar, por más que los precios puedan repuntar en algún momento. Los expertos, por el contrario, temen que el desajuste actual entre oferta y demanda va a mantenerse y, por consiguiente, también los precios bajos, con riesgo de desencadenar tensiones sociales en países como Rusia, Venezuela, Argelia o Nigeria. “La volatilidad de los precios tiene reverberaciones geopolíticas asimétricas, para los importadores supone un impulso económico, pero para los mono-exportadores está en juego la viabilidad o el colapso de sus regímenes”, apuntaba ya hace casi un año el economista Gonzalo Escribano, director del programa de energía del Real Instituto Elcano.

Más dramáticamente lo expresó días atrás German Gref, presidente del Sberbank, el primer banco ruso, al constatar que “la era del petróleo se ha acabado”. Y añadir, apesadumbrado: “El futuro ha llegado antes de lo que esperábamos”.

Efectivamente, el futuro ha llegado antes de lo esperado. Pero para comprender esa realidad, remontémonos un momento al punto álgido del conflicto que nos ocupa, el Sáhara. Y comparémoslo con otro casi idéntico: Timor Oriental.

 

De Timor Oriental al Sáhara Occidental

De una punta a otra del globo terráqueo, se produjeron en 1975, dos conflictos, de inicio similar y de igual coincidencia en el tiempo, uno fue el de Timor Oriental y el otro el del Sáhara Occidental.

Vayamos con el primero:

Timor Oriental era una colonia portuguesa del sudeste asiático. Su territorio lo compone la mitad oriental de la isla de Timor.

Cuando en Portugal se produce la revolución de los claveles, en Abril de 1974, los timorenses, al igual que los saharauis, reclaman su derecho a la autodeterminación. Pero no sería hasta la primavera del año 1999 que Portugal acuerda con Indonesia, bajo los auspicios de la ONU, celebrar un referéndum donde los habitantes de Timor puedan decidir por la autonomía o la independencia. Referéndum que se celebró y donde un 78,5% votó a favor de la independencia.

Pero volvamos 24 años atrás:

Las tropas indonesias invaden oficialmente Timor oriental el 7 de diciembre de 1975.

John Pilger en “Los padrinos de Yakarta” escribe:

«El 7 de diciembre de 1975 se pudo oír en las ondas de radio una voz solitaria que desapareció rápidamente: ‘Los soldados están asesinando indiscriminadamente. Matan a niños y a mujeres en la calle. Este es un llamamiento a la Comunidad Internacional para que nos ayude. Esto es un SOS. Ayúdennos, por favor’.
No llegó ninguna ayuda porque las democracias occidentales eran socios secretos de un crimen tan enorme y horrible como cualquier otro de este siglo.

Proporcionalmente ni siquiera Pol Pot puede compararse con Suharto.
El Air Force One, el avión presidencial de EEUU, salía del espacio aéreo indonesio llevando al presidente Ford y al secretario de estado Kissinger el mismo día en que empezó el baño de sangre. ‘Vinieron y le dieron luz verde a Suharto’, me dijo Philip Liechty, agente de la CIA en Yakarta cuando ocurrieron los hechos. ‘La invasión se retrasó dos días para que pudieran marcharse de Indonesia. Se nos ordenó colaborar con el Ejército indonesio en todo lo que necesitaran’.
‘Vi todos los planes. La zona era un campo de tiro libre. Se juntó como a simple ganado a las mujeres y a los niños, se les metió en las escuelas y se les prendió fuego. Y todo porque no queríamos que un país tan pequeño pudiera ser neutral o de izquierdas en la ONU’. Y sobre todo, porque las potencias occidentales querían incorporar a Indonesia a su zona de influencia.»

Después de los acuerdos de Madrid.

En Noviembre de 1975 España, firma con Marruecos y Mauritania un acuerdo por el cual su colonia del Sáhara Occidental, su  provincia 53, pasa a ser dominio y propiedad de esos países, cuyas fuerzas armadas recibirán, semanas después, de los mandos del ejército español la entrega, llaves en mano, de los cuarteles militares. Es el 26 de febrero de 1976.

En la página 51 de mi libro “Sahara: diez años de guerra”, publicado justamente hace 33 años, puede leerse:

“Inmediatamente después de que, en virtud de los acuerdos tripartitos, las tropas marroquíes y mauritanas tomaran posesión del territorio saharaui se sucedieron vergonzosas tropelías por parte de las fuerzas ocupantes contra la población civil sospechosa de apoyar o simpatizar con el Frente Polisario.

Ocurrían cosas de este estilo:

“Muertes por procedimientos salvajes, incluso con arma blanca. Violación de mujeres, rajado el vientre de embarazadas delante de los suyos (…) Han matado por estrangulamiento a familias enteras (…) En el Aaiún, en la primera noche que llegaron los marroquíes, fueron de casa en casa tomando en cada casa a la mujer. Cogieron quinientas en una sola noche, para interrogarlas y al menor indicio de que pudieran ser patriotas, fueron brutalmente torturadas”

Pero es que antes, antes incluso de la referida entrega de los cuarteles, por parte de las tropas coloniales españolas a las tropas invasoras ya se producían estos criminales hechos. Seguimos con extractos del mismo libro:

“Las masas fueron bombardeadas en Um Dreiga, en cuyo campamento vivían más de 25.000 refugiados que fueron bombardeados con napalm y fósforo blanco. Fue el 18 de febrero de 1976, las bombas eran transportadas por cinco aviones F5 marroquíes (…) En Tichla un soldado mauritano se abre paso, violentamente por entre los niños y coge a la madre, Zoghma. La coge por los cabellos y la lleva arrastrando hacia una roca. Un empujón y la mujer se arrodilla, tendiendo por sí misma las manos para que le quede vida para hacer sobrevivir a sus niños. Otro soldado aplasta con el pie las dos muñecas de la mujer contra la roca y la culata del fusil levantado cae súbitamente sobre la mano derecha, después sobre la izquierda. La mujer, inconsciente, rueda por el suelo. Los dedos destrozados, la cara salpicada de sangre…”

El pueblo de Timor Oriental sufrió el colonialismo de Portugal y después la invasión de indonesia el mismo año en que el pueblo del Sahara Occidental, colonia de España, sufre la invasión de Marruecos y de Mauritania que se reparten la totalidad del territorio por el norte y por el sur respectivamente.

El pueblo de Timor Oriental, bajo los auspicios de la ONU, celebró en 1999 un referéndum por medio del cual consiguió la independencia.

El pueblo del Sahara Occidental aguarda desde 1991 la celebración del referéndum prometido en Naciones Unidas y auspiciado por éstas. Una ONU cuyas fuerzas de paz, cuyos cascos azules siguen desde entonces vigilando sobre el terreno que se siga respetando el acuerdo de alto el fuego que se firmó con la promesa de un referéndum, un acuerdo que pronto cumplirá los 25 años de su firma. El mandato de los cascos azules lleva el nombre de MINURSO, Misión de las Naciones Unidas para el Referéndum del Sáhara Occidental.

 

1999, año clave.

Hemos visto que fue en el año 1999 que coincidieron dos hechos sin aparente relación entre ellos. Uno fue el de la creación del programa informático Napster, precursor como hemos dicho de las grandes redes sociales y de youtube. El otro la celebración del referéndum por la independencia de Timor Oriental. Ambos hechos quizás no guarden relación entre sí, pero ambos, sí que guardan relación con el conflicto del Sahara Occidental. Y no solo por los motivos citados, sino por el propio año en sí:

Dicen que Michel de Nostradamus,  ese célebre médico y visionario francés, profetizó las dos primeras guerras mundiales y anunció en una profecía la Tercera Guerra Mundial. Una guerra  que comenzaría en Julio de 1999.

El vaticinio de la tercera guerra mundial se encuentra en la siguiente cuarteta (Centuria X, 72):

El año mil novecientos noventa y nueve siete meses, (Julio)

Del cielo vendrá un gran Rey de terror:

Resucitar el gran Rey de Angolmois,

Antes después de Marte reinar por dicha.

Esta profecía para nosotros no tiene mayor significado, ni la menor importancia. Para nada sirve a nuestro propósito. Sin embargo cuando vemos que habla de Julio de 1999 nos llama la atención la curiosa coincidencia de dos fallecimientos que sí que guardan relación con la cuestión que nos ocupa:

El 11 de Julio de 1999 muere Pere Duran Farell ingeniero y empresario que ayudo a modernizar nuestra industria gracias a la introducción en el territorio español del gas natural proveniente de Argelia.

En el transcurso del mismo mes, doce días después, el 23 de Julio de 1999, muere Hassán II de Marruecos.

 

Pere Duran Farell

Cuando Pere Duran Farell descubrió las posibilidades de Argelia pocos europeos, salvo los franceses, apostaban por este país.
En el 2011, el grupo argelino Sonatrach compró el 3,8% de Gas Natural Fenosa, la empresa que fundara Pere Duran Farell, por 600 millones, y es su primer proveedor, con un contrato de suministro hasta el 2030. El 50% del gas natural que abastece a España proviene de Argelia.

España podría en un futuro cubrir el 50%  de las necesidades de gas de Europa a través de los dos gasoductos que la unen con Argelia: el Pere Duran-Farell en Gibraltar, de 12.000 millones metros cúbicos anuales de capacidad, y el MEDGAZ de Orán a Almería, con 8.000 millones de metros cúbicos. Arabia Saudí es el cuarto suministrador de crudo de España.

Sobre la figura de  Pere Duran Farell podría extenderme mucho, ya que personalmente me interesó siempre su trayectoria, por considerarlo un ser humano digno de admiración y un ejemplo a seguir. Aparte de ser lo que era, una personalidad de gran influencia. Pere Durán Farell, sin ser político, fue una figura clave de la transición española. Fue una de las escasas personas que le hablaban a Franco con total sinceridad y absoluto desparpajo. Sin amedrentarse para nada le decía a aquel autonombrado caudillo de España las cosas tal y como él las pensaba. Y Franco, es notorio y público que siempre le  escuchó con atención y respeto.

Sabido es que por su casa de Premiá de Dalt  pasó algún que otro jefe de estado extranjero y varios presidentes de gobierno españoles y líderes políticos, entre los cuales medió y con los cuales debatió asuntos importantes relacionados con el desarrollo político y económico español.

No pude conocerle personalmente. Pero sí a uno de sus hijos, Pere, recientemente  jubilado de su cargo al frente del Consorcio Turismo de Barcelona. Con su hijo conversé sobre un proyecto que publiqué años atrás relacionado con su padre. Digo que no lo conocí personalmente. Y lo lamento, porque pude haberle conocido y tratado como era mi intención, y haber pulsado su opinión respecto al problema del Sáhara Occidental, pues dos años antes de su muerte, en 1997, gracias a un encuentro que tuve en La Habana con Fidel Castro, amigo personal suyo, se dieron unas condiciones magnificas y muy apropiadas para que esa entrevista se realizara y tuviera mucha utilidad para la causa saharaui, puesto que Duran Farell era respetado y estimado, tanto por las autoridades argelinas como por las marroquíes (que lo llegaron a condecorar ) y su opinión, consejo o posicionamiento público o idea de solución, con respecto al problema del Sáhara Occidental, indudablemente hubiera tenido un gran efecto.

La otra cuestión es la de compartir con él, la misma pasión por el desierto, ese desierto que también amo y también he conocido bastante, así como la admiración mutua por uno de sus más grandes exploradores, Théodore Monod, fallecido un años después que Durán Farell, y que recorrió durante más de sesenta años el desierto del Sáhara en busca, dicen, de un meteorito mítico.

“El desierto, en el decir de  Monod,  es un sitio tan potente que es intrínsecamente espiritual, porque estás en el centro de la nada, pero conectado con todo, con la tierra, con el cielo, con el universo. En el desierto pierdes el miedo a la muerte, comprendes la unidad”

En un artículo de 2010, Jesús Cacho expone:

Pere Duran Farell, uno de los empresarios más influyentes de la Transición, presidente que fue de Gas Natural -antes Catalana de Gas- entre 1961 y 1997, nada menos que 36 años, conocía el desierto argelino casi tanto como las Caldes de Montbui, el pueblo en el que había nacido en 1921. En octubre de 1962, Argelia consiguió su independencia de Francia, y ese mismo mes Durán aterrizaba en Argel dispuesto a convencer a los líderes revolucionarios de la necesidad de firmar un acuerdo a largo plazo para venderle gas a España. No fue tarea fácil. Cuando surgía un problema aparentemente irresoluble, se adentraba en el desierto y, al lado de los pozos, vivía en una jaima el tiempo que fuera necesario sin hablar de gas o petróleo con los gestores de Sonatrach -la empresa nacional responsable de buena parte del PIB argelino- hasta que éstos venían a su encuentro. Duran terminó ganándose el afecto y respeto de los orgullosos argelinos. Tanto se lo ganó que la parte argelina del gasoducto que, a través de Marruecos, atraviesa el estrecho de Gibraltar para entrar en España por Tarifa lleva el nombre de ‘gasoducto Pere Duran’”.

Lo que no dice Jesus Cacho es que los revolucionarios argelinos, hoy dirigentes de ese país, ya eran amigos de Pere Duran Farell desde que eran jóvenes que se jugaban la vida luchando contra Francia por la liberación de Argelia y que cuando pasaban por España solían alojarse en su casa. Entre esos jóvenes estaba el hoy presidente               Abdelaziz Buteflika.

El gasoducto Magreb-Europa, que une los yacimientos argelinos de Hassi R’Mel con Córdoba, fue inaugurado en 1996. Tiene una longitud de 1.400 km y cruza todo Marruecos horizontalmente.

 

 

Hassan II

Al-Hassan ibn Muhammad o Hassán II fue rey de Marruecos desde 1961 hasta su muerte. Fue el segundo hijo de Mohamed V, sultán primero y después rey de Marruecos.

Siempre fue un secreto a voces, o tal vez solamente un rumor malintencionado que circulaba por Marruecos que Hassán II no era   el hijo biológico de Mohamed V. En realidad era hijo del que fuera pachá de Marrakech y colaborador de los franceses en la época del Protectorado Thami El Glaoui, miembro de una de las familias bereberes más antiguas, con más de tres siglos de historia y famosa por contar con los guerreros más valientes de la región del Atlas. A finales de mil novecientos veinticinco, Galoui le ofreció a Mohamed V, que era el Sultán, una bella esclava, pero no le dijo que ya estaba encinta de él. Seis meses y medio después, aquella mujer dio a luz a un niño que Mohamed V decidió adoptar como si fuera su propio hijo. Era Hassan II. El secreto siempre fue celosamente guardado dentro de la Corte, a pesar de que Hassan es una copia de Galoui, pues sólo hay que comparar dos fotografías para darse cuenta de ello. La verdad sólo se supo muchos años más tarde. En mil novecientos sesenta y uno, cuando Hassan, que era un joven muy ambicioso, le pidió a Ben Barka ‑en aquella época profesor de Matemáticas en el palacio real y presidente del Consejo Consultivo – que convenciera a Mohamed V y le nombrara príncipe heredero, un título que hasta aquel momento no existía. Aquello provocó una guerra interna en la familia, porque Muley AbdaIlah, que sí era hijo biológico del Rey, también aspiraba al trono. Pero finalmente Hassan se salió con la suya. El siguiente paso fue asesinar a Mohamed V. Aprovechó la ocasión de una intervención quirúrgica para hacerlo y DGmi me contó cómo sucedió exactamente. El mismo día previsto para la operación, Hassan reunió a los cuatro oficiales que formaban el Estado Mayor del Ejército ‑los generales Gharbaoui, Madbouh, Ufkir y Diimi‑ y les dijo que sabía que el Rey estaba preparando un golpe de Estado contra el Ejército y que proyectaba devolver el poder a un Gobierno civil. Por eso había decidido actuar rápidamente. Un médico que se había hecho venir especialmente desde Suiza le administraría un sedante especial durante la intervención y Mohamed V no despertaría jamás de la anestesia. “Cuando llegue el momento ‑les dijo‑ evitaré que nadie entre en la sala de operaciones y yo mismo desconectaré los tubos de oxígeno. Pero no creáis que mato a mi padre, no soy hijo de Mohamed V, mi verdadero progenitor es Galoui. Si actúo así es por amor al Ejército y sólo vosotros sabréis el secreto. Si alguna vez esto llega a trascender sabré con seguridad que ha sido uno de vosotros quien ha hablado”. Y efectivamente, desde que los médicos empezaron la operación, Hassan colocó a los hombres del SSS de guardia en todas las puertas. Luego entró en el quirófano él solo y estuvo como unos cinco minutos desconectando los tubos de oxígeno. Al cabo de una hora volvió con el médico suizo y constataron que Mohamed V ya estaba muerto, hicieron llamar a otros siete médicos para que “certificaran la defunción. Acto seguido proclamó el estado de alarma, ocupó todos los puestos claves del Estado y se autoproclamó Rey. Ahora, los cuatro oficiales que participaron en la reunión preparatoria del complot están muertos. Los cuatro murieron a la misma edad, a los cincuenta y dos años, y fueron asesinados en el interior del palacio real. Es la realidad, pero parece una historia shakespeariana.

 

‑ Sí, y hay una anécdota de su juventud que sirve para clarificar su personalidad. Una vez, cuando era príncipe heredero, su profesor de Geografía le dijo que señalara algunos países sobre el mapa. Pues bien, cuando el futuro Hassan II puso el dedo sobre Marruecos dijo: “Esto e s la granja de mi padre”. En Marruecos no hay diferencia entre el presupuesto del Estado y el presupuesto del palacio real. Hassan il lo posee todo. Dirige el país como si fuera la Edad Media y considera esclavos incluso a sus ministros. Tiene un poder absoluto y total. Además, es un verdadero crápula, un hombre vulgar que siempre está drogado, porque aparte del hábito del hashish también toma dosis diarias de LSD. En el aspecto sexual también es un depravado. Le gustan las chicas vírgenes y a veces hace raptar muchachas por Rabat que, más tarde, aparecen en el palacio real. Cuando sale de viaje, en los coches del séquito siempre van cincuenta o sesenta mujeres y los guardias del palacio no tienen ni el derecho de mirarlas. Deben volverse de espaldas cuando los coches franquean las puertas de entrada. Su obsesión sexual es tan grande, que llega hasta el punto de que todas las mujeres de los ministros deben acostarse con él. Eso ya es como una tradición. Cada vez que organiza una fiesta invita a los ministros y a sus esposas; entonces empieza a lanzar puñados de diamantes para que las invitadas se peleen por ellos. Luego invita a las mujeres a sus apartamentos privados y, mientras los maridos esperan fuera, se acuesta con ellas. Luego, todos los ministros están orgullosos de contar que el Rey se ha acostado con su mujer. La cosa ha llegado hasta el punto de que tiene un servicio especial en palacio encargado de traerle chicas europeas. Está formado por dos antiguos macarras internacionales. Uno de ellos se hace llamar “doctor Robert” y el otro es un griego conocido con el nombre de “Bubu”. Tienen la categoría de “embajadores itinerantes” y disponen incluso de dos aviones privados para traer chicas de cualquier parte de Europa. A1 parecer, uno está especializado en las rubias y el otro en las morenas. Toda la Corte de Hassan está igual de corrompida. Su hermano, Muley Abdallah, por ejemplo, es un homosexual notorio que todo el día trata de acostarse con los hijos de los ministros. Un día se llevó al hijo de Ufkir a una casa de campo y éste, cuando lo supo, se enfadó muchísimo y armó un gran escándalo. Recientemente, incluso ha llegado á nombrar a uno de sus amigos homosexuales como rector de la Facultad de Derecho.
‑ Efectivamente, eso no es ningún secreto en Marruecos. Allí todo el mundo, en el Ejército y en la Administración, sabe que, desde hace años, el palacio real es un centro internacional de la droga y que el Rey posee todas las tierras donde se realiza su cultivo. A los alumnos del Liceo Real ‑todos higos de oficiales de la guardia personal de Hassan‑ se les llama incluso “bahehouch”, que significa “hijos del hashish”. Cuando estaba de instructor en la escuela de suboficiales llegó un grupo de ellos y causaron un gran problema en el Ejército, porque venían cargados de hashish y empezaron a repartirlo por todas partes. En las fiestas privadas del Rey todo el mundo se droga, y si hay un ministro que se niega a participar es rápidamente considerado como una persona sospechosa. Cuando la corrupción y la decadencia forman un sistema, hay que integrarse en él o estás contra la regla. Hassan tiene frecuentes contactos con los traficantes internacionales. b ese respecto, recuerdo que, una vez, vino a ver a Ufkir un hombre que se hacía llamar “doctor Medi”. Me lo presentó como “embajador itinerante de Su Majestad” y me di perfecta cuenta que el propio ministro de la Defensa lo recibía con recelo. Luego, cuando se fue, me aclaró que eso significaba “embajador de la droga” y que esa persona era quien organizaba las diferentes redes internacionales de distribución. Estaba allí, en palacio, y tenia un puesto oficial. Marruecos, actualmente, es un paraíso para los criminales. Es el único país donde los truhanes son bien vistos.
La guerra del Sáhara Occidental fue financiada por Arabia Saudí que suministraba 3 millones de dólares diarios al reino de Marruecos para combatir a las fuerzas armadas de la República Árabe Saharaui Democrática.

6:

Cuando el rey de Marruecos Muhammad V murió en 1961, su hijo Hasan II se convirtió en el nuevo soberano del país. Con una base de poder poco sólida, una economía inestable y elecciones que evidenciaron divisiones incluso entre los nacionalistas, Hasan II logró consolidar su poder reprimiendo cruelmente a los disidentes y suspendiendo el parlamento durante una década. En los años 70 la deuda externa de Marruecos era desorbitada. Sucesivos intentos de asesinar a Hassán II pusieron de relieve la necesidad de hacer algo, y rápido, para conjurar el peligro de un ejército descontento y de paso mejorar la economía marroquí.  En 1973, España alardeó de  que su industria de fosfatos en el Sáhara despegaba con gran fuerza. Fue entonces cuando Marruecos reivindicó su presunto derecho sobre el territorio activando la famosa Marcha Verde.

La Marcha Verde se inició 11 días antes de la muerte de Franco en 1975 y ya para entonces, desde Diciembre de 1958, cuando se promulgara la Ley de Investigación de Hidrocarburos que sentaba las normas para iniciar prospecciones, España ya había detectado la presencia en territorio saharaui de titanio, uranio, zinc, magnetita, oro y plomo, entre otros minerales, entre los cuales los radioactivos fueron conocidos por el Servicio Minero español y la Junta de Energía Nuclear. En 1960 la Gulf-Oil comenzaba prospecciones a las que se la sumarían enseguida la Mobil-Oil y la Standard-Oil of New York, la Unión Carbide Petroleum, la Texaco, etcétera.

En esas primeras prospecciones de España en el Sáhara Occidental se gastaron más de 3.000 millones de pesetas. Estos sondeos permitieron conocer mejor las capas estratigráficas del interior, como la traza en superficie del contacto Cretáceo-Eoceno lo que fue de gran utilidad para explotar las zonas donde se tenían conocimientos de la existencia de fosfatos.

El petróleo ya no significa poder, porque los precios caen y las cosas no parece que vayan a mejorar, lo cual conllevará tensiones sociales en los países cuya economía depende en su mayor parte de la exportación de crudo.

Pero ni el gas argelino, ni el petróleo libio saqueado ahora tras derrocar a Gaddafi , ni el canal de Suez en Egipto ni la posición geoestratégica de Siria, ni el petróleo de Irak o de Irán. El mineral o materia prima del que depende el futuro de la humanidad, no es ni el gas, ni el oro, ni el petróleo ni el platino, es el fósforo. De él depende que en un futuro podamos seguir alimentando a la humanidad.

El fósforo

Básicamente los fertilizantes tienen tres componentes. Nitrógeno, potasio y fósforo. Los tres son los nutrientes básicos en la agricultura. Concretamente el fósforo  juega un papel esencial en la fotosíntesis, la formación de semillas y el crecimiento sano de las raíces. Sin fósforo en los fertilizantes adiós a la agricultura tal y como la conocemos desde hace cientos de años. Se estima que en un periodo de 50-100 años el fósforo se empezará a agotar, poniendo en jaque a la humanidad.

De los tres elementos comentados, los dos primeros son relativamente abundantes. El el caso del tercero, el fósforo, las cosas cambian. Su cantidad es limitada y se encuentra muy disperso. Además no se ha encontrado aún ningún tipo de sustituto ni artificial ni natural para el fósforo y su ampliación en los fertilizantes.

La cosa se complica además, porque con las reservas actuales estimadas de fósforo, muchos estudios estiman que en un periodo de 50-100 años el fósforo se empezará a agotar, poniendo en jaque a la humanidad. Sin fósforo, no hay fertilizantes, sin fertilizantes olvídate de la agricultura y sin agricultura intensiva no hay alimentos para todos.

 

Marruecos:

Además, para acabarlo de arreglar hay un país que controla el 30% de las reservas mundiales de fósforo y es el principal exportador internacional.

Este país es Marruecos. Si os preguntáis porque ha estallado la primavera árabe en Libia, Túnez, Egipto, o Siria y sin embargo Marruecos se ha mantenido totalmente estable viendo ahora la importancia que tiene el fósforo podéis empezar a entender que haya fuertes intereses internacionales para que Marruecos no se toque.

Desde hace unos años tanto EEUU como China decidieron prohibir las exportaciones de sus reservas de fósforo. Las consideran algo más que estratégicas. Pero para poder conservar las reservas de fósforo que tienen en su país necesitan a alguien que sea un exportador masivo de fósforo al que puedan comprar. Y ese alguien y el único país que puede cumplir hoy en día con ese papel es Marruecos.

Ahora quizás también entenderéis porque nadie presta mucha atención a la causa Saharaui. Entenderéis también las buenas relaciones de EEUU, China y Francia con Marruecos y comprenderéis que nadie se puede permitir el experimento de dejar en manos de los saharauis un bien tan estratégico a nivel mundial como el fósforo. En total 5 países producen el 90% de las fosfatos mundiales.

El futuro de la humanidad, está en el Sahara Occidental, donde están las principales minas de fósforo del mundo. Marruecos tendrá estabilidad siempre y cuando siga garantizando que el flujo de  fósforo a EEUU y China. Tened en cuenta que cada tonelada de fosfatos produce 130 toneladas de cereal.

En total 5 países producen el 90% de las fosfatos mundiales. EEUU y China que sólo las reservan para su consumo interior y han prohibido de facto su exportación y después le siguen Marruecos, primer exportador mundial, Sudáfrica y Jordania.

España y la riqueza perdida:

Aunque ya es sólo una anécdota, el caso es que vale la pena recordar, que en su momento el Sahara Occidental fue español. Fuimos los españoles, los que descubrimos en pleno desierto la que hoy es la principal mina a cielo abierto de fosfatos. Nos referimos a Bou Craa, construida en los años 60 por los españoles.

, con una longitud de 100 kilómetros,  la cinta transportadora más larga del mundo, construida por los españoles en los años 60 y que transporta por el desierto los fosfatos que se sacan de Bou Craa para ser embarcadas rumbo al resto del mundo

Se estima que cada año se extraen en el mundo unas 170 millones de toneladas de fosfatos (Bou Craa provee 2,4 millones de toneladas), y se estima que puede generar al año unos 1.800 millones de dólares. Obviamente está controlada por una compañía “real” marroquí, la Office Cherifien des Phosphates, así que no es de extrañar que el Rey de Marruecos nos reciba siempre con cordialidad. Le descubrimos los fosfatos en el desierto, le construimos la mina y luego se la entregamos.

Las claves económicas

Pero lo que subyace tras esa bomba de relojería en que se ha convertido el Sáhara Occidental es, como decíamos, el control de sus abundantes recursos naturales por

Así, cuando España en el año 1947 descubrió los primeros yacimientos de fosfatos, daba el pistoletazo de salida a una guerra por su control. La aparición de la mina de BuCraa (una de las más grandes del mundo), en 1963, terminó por atraer el interés global. El régimen de Franco realizó inversiones muy importantes para su explotación. De hecho, la todavía vigente cinta transportadora que traslada los fos- fatos desde BuCraa hasta el puerto (la más grande del mundo, con 100 km de longitud) data de aquellos años. Actualmente, y pese a las reiteradas quejas y denuncias de los saharauis, la mina es explotada por una empresa estatal marroquí encargada de las extracciones, procesamiento y venta.

¿Pero qué beneficios económicos se obtienen de estos yacimientos? Resulta complicado conocer con exactitud la cifra de ingresos que, para las arcas marroquíes, supone la extracción de las fosfatinas.

Se han realizado algunas aproximaciones y, según los cálculos menos ambiciosos, entre los años 1975 y 2006, se podrían haber extraído de BuCraa, un total de 40 millones de toneladas.

En los últimos años, esta cifra es muy posible que se haya disparado al estimarse que se ha producido un aumento muy significativo en la producción, alcanzándose los cuatro millones de toneladas al año. Hoy por hoy, Marruecos es el mayor exportador de fosfatos del mundo (con una producción anual aproximada de 30 millones de toneladas).

Y mientras Marruecos es el principal exportador, Estados Unidos es el principal importador. En los últimos diez años, habría estado recibiendo el 99 por ciento de sus importaciones procedentes de Marruecos y del Sáhara Occidental. La disminución que están sufriendo los yacimientos de fosfatos ha provocado que los dos grandes productores (EEUU y China) prefieran frenar sus exportaciones.

Con el aumento de la producción de alimentos y también de biocombustibles, el cambio de dieta de la población mundial y la lucha por las reservas mundiales de fosfatos, veremos elevarse su precio hasta cotas muy notables.

Según se ha estimado, los yacimientos de BuCraa tienen una vida por delante de 30 ó 40 años. Después, se agotarán. Pero, al precio actual, sabemos que los fosfatos procedentes de estas minas podrían están incrementando las arcas del Reino alauí en unos 1.250 millones de euros al año. Una cifra que justificaría la lucha por la anexión del Sáhara. Sólo considerando el precio actual de los fosfatos, en tres décadas estaríamos hablando de unos 38.000 millones de euros.

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  1. Bucraa. Situado en el Sáhara Occidental, a 1.200 kilómetros de Casablanca. Como es sabido, el descubrimiento, diseño e instalación fue obra española, constituyéndose una compañía, Fosfatos de Bucraa, para el desarrollo del proyecto y su explotación. Tanto la ingeniería como las instalaciones y maquinaria se realizaron empleando recursos técnicos de elevada calidad Su capacidad de extracción, tratamiento y embarque en la costa, a 100 kilómetros del yacimiento, era de tres millones de toneladas, capacidad que casi llegó a alcanzarse en 1975, antes de abandonar su producción. En la actualidad, una vez restaurada la cinta transportadora de 100 kilómetros de longitud, su producción máxima se encuentra en los 2,4 millones de toneladas de fosfato.

 

¿Es el insaciable hambre mundial por los fosfatos la mayor crisis planetaria que se avecina de la que usted probablemente nunca haya oído hablar?

Desde 1945 la población mundial se ha triplicado hasta alcanzar los 7.000 millones de personas y la alimentación de esta población ha pasado a depender cada vez más de los abonos artificiales.

Entre los abonos más importantes se cuentan los fosfatos, que provienen de un mineral que se encuentra en cantidades limitadas. Se extrae, procesa y disemina sobre los campos y finalmente se filtra hasta los océanos.

Entonces, ¿qué pasaría si un día se nos acaba el suministro?

“Las cosechas se reducirían de forma muy, muy notoria”, le dice a la BBC Andrea Sella, químico del University College de Londres (UCL).

“Estaríamos en serios problemas. Tenemos que recordar que la población mundial está creciendo de manera constante, por lo que la demanda de fósforo está creciendo cada año”.

Como explica Sella, el fósforo es esencial para la vida. Este elemento, tan reactivo que combustiona espontáneamente en su forma pura, es utilizado por células vegetales y animales para almacenar energía.

También constituye la columna vertebral del ADN y es un ingrediente esencial de nuestros huesos y dientes.

Como Jeremy Grantham señala, muchas naciones del norte de África dependen de las importaciones de alimentos. Y, por caso, el aumento del precio de los alimentos contribuyó al descontento detrás de la Primavera Árabe de 2011.

Irónicamente, uno de esos países es Marruecos: por un capricho de la geografía, este país controla cerca de tres cuartas partes de las reservas mundiales de fosfato de buena calidad que quedan en el mundo.

“Marruecos tiene el casi monopolio más impresionante en la historia del hombre”, dice Grantham . “Esto hace que el petróleo parezca insignificante en comparación”.

Ello podría hacer de Marruecos un país muy rico en el futuro, uno que el resto del mundo estará dispuesto a cortejar.

Cuestiones estratégicas

Pero la posición única de Marruecos también podría convertirlo en un centro de intrigas.

Por ejemplo, gran parte de los fosfatos están situados en el territorio del Sahara Occidental, ocupado por el ejército marroquí que actualmente mantiene un alto el fuego con la resistencia saharaui local, que es respaldada por Argelia.

Esto plantea cuestiones morales para las empresas multinacionales que extraen minerales allí, así como algunas cuestiones estratégicas obvias para el resto del mundo sobre cómo asegurar los suministros de alimentos en el futuro.

Grantham señala que, hace poco, la mitad del vecino Mali fue invadido brevemente por militantes afiliados a al-Qaeda y advirtió que Marruecos podría convertirse algún día en escenario de tensiones sociales, actos de terrorismo o rebelión.

“Puedo casi garantizar que los grandes ejércitos de este mundo son muy conscientes de este problema”.

“Ellos no permitirían que Marruecos se convirtiese en un estado fracasado sin remedio”, dice en un tono tranquilizador.

Y añade: “Nadie está deseando que lleguen las grandes guerras de abono de 2042”.

 

La guerra de EE.UU. dirigida contra el Estado islámico es una gran mentira. El problema de los “terroristas islámicos”, llevando a cabo una guerra preventiva en todo el mundo para “proteger a la patria estadounidense” se utiliza para justificar la agenda militar. El Estado Islámico de Irak y Siria (ISIS) es una creación de la inteligencia de Estados Unidos. El “Programa de lucha contra el terrorismo” de Washington en Irak y Siria consiste en apoyar a los terroristas.

La incursión de las brigadas del Estado Islámico en Irak a partir de junio 2014 fue parte de una operación de inteligencia militar cuidadosamente planeada y secretamente apoyada por los EE.UU., la OTAN e Israel. El mandato de lucha contra el terrorismo es una ficción. Estados Unidos es el “estado patrocinador número uno del terrorismo”. El Estado Islámico está protegido por los EE.UU. y sus aliados. Si hubieran querido eliminar las brigadas de ISIS, bien podrían haber bombardeado sus convoyes de camionetas de Toyota cuando cruzaron el desierto de Siria a Irak en junio.

El desierto sirio-árabe es un territorio abierto.  Con los aviones de caza a reacción (F15, F22 Raptor, CF-18), habría sido -desde una perspectiva militar- una rápida y conveniente  operación quirúrgica.

 

  1. Los Estados Unidos han apoyado a Al Qaeda y sus organizaciones afiliadas desde hace casi medio siglo desde el apogeo de la guerra afgano-soviética.
  2. los campos de entrenamiento de la CIA se establecieron en Pakistán. En un período de diez años desde 1982 hasta 1992, unos 35.000 yihadistas procedentes de 43 países islámicos fueron reclutados por la CIA para luchar en la jihad afgana.

“Los anuncios, pagados con fondos de la CIA, se colocaron en los periódicos y boletines de noticias de todo el mundo que ofrecían incentivos y motivaciones para unirse a la yihad”.

  1. Desde la Administración Reagan, Washington ha apoyado a la red terrorista islámica. Ronald Reagan llamó a los terroristas “luchadores por la libertad”. Los EE.UU. han suministrado armas a las brigadas islámicas. Todo era para “una buena causa”: la lucha contra la Unión Soviética y el cambio de régimen, lo que llevó a la desaparición de un gobierno secular en Afganistán.

4.Libros de texto yihadistas fueron publicados por la Universidad de Nebraska”. “Los Estados Unidos gastó millones de dólares para abastecer a los escolares afganos con libros de texto llenos de imágenes violentas y enseñanzas de los militantes islámicos”.

  1. Osama bin Laden, fundador del Al Qaeda de los Estados Unidos fue reclutado por la CIA en 1979 en el comienzo mismo de la guerra yihadista que EE.UU. patrocinó contra Afganistán. Él tenía 22 años y fue entrenado en un campo de entrenamiento de guerrillas patrocinado por CIA. Al Qaeda no estaba detrás de los ataques del 9/11.  El 11 de septiembre de 2001 proporcionó una justificación para librar una guerra contra Afganistán sobre la base de que Afganistán era un estado patrocinador del terrorismo, de apoyo a Al Qaeda. Los ataques del 9/11 fueron fundamentales en la formulación de la “Guerra Global contra el Terrorismo”.
  2. El Estado Islámico (ISIS) era originalmente una entidad afiliada a Al Qaeda creado por la inteligencia de Estados Unidos  con el apoyo del MI6 británico, el Mossad de Israel, la Inteligencia Inter-Servicios de Pakistán (ISI) y la Inteligencia de Arabia Saudita (GIP), Ri’āsat Al-Al-Istikhbarat’Amah .
  3. Las brigadas de ISIS estuvieron involucradas con los EE.UU. y la OTAN que apoyaron la insurgencia en Siria dirigida contra el gobierno de Bashar al Assad.
  4. La OTAN y el alto mando turco fueron los responsables de la contratación de mercenarios de ISIS y Al Nusrah desde el inicio de la insurgencia siria en marzo de 2011. De acuerdo con fuentes de inteligencia israelíes, esta iniciativa ha consistido en:

“Una campaña para dar de alta a miles de voluntarios musulmanes en países de Oriente Medio y el mundo musulmán para luchar junto a los rebeldes sirios. El ejército turco podría albergar a estos voluntarios, capacitarlos y asegurar su paso a Siria.  (DEBKAfile, la OTAN  da armas antitanque a rebeldes, 14 de agosto de 2011).

  1. Hay fuerzas especiales occidentales y agentes de inteligencia occidentales dentro de las filas de la ISIL. Fuerzas Especiales Británicas y el MI6 han participado en el entrenamiento de los rebeldes yihadistas en Siria.
  2. “Especialistas militares” occidentales han sido contratados por el Pentágono para entrenar a los terroristas en el uso de armas químicas.

“Los Estados Unidos y algunos aliados europeos están utilizando contratistas de defensa para entrenar a los rebeldes sirios sobre cómo asegurar arsenales de armas químicas en Siria, según un alto funcionario de Estados Unidos y varios diplomáticos de alto rango dijeron a CNN el domingo. (  Informe de la CNN,  09 de diciembre 2012)

  1. La práctica de ISIS de decapitaciones es parte de los programas de entrenamiento de terroristas de Estados Unidos patrocinados implementadas en Arabia Saudita y Qatar.
  2. Reclutados por el aliado de Estados Unidos,  un gran número de criminales condenados son reclutados como mercenarios de ISIS que son liberados de las cárceles saudíes con la condición de que se unan  ISIS . Los condenados a muerte en Arabia fueron reclutados para unirse a las brigadas terroristas.
  3. Israel ha apoyado a las brigadas de ISIS y Al Nusrah de los Altos del Golán.

Combatientes yihadistas se han reunido con oficiales de la FDI israelí, así como con el primer ministro Netanyahu . ISIS y Al Nusrah son apoyados por Israel.

Siria e Irak

  1. ISIS son los soldados de infantería de la alianza militar occidental. Su mandato tácito es causar estragos y destrucción en Siria e Irak, que actúa en nombre de sus patrocinadores estadounidenses.
  2. El senador estadounidense John McCain se ha reunido con líderes terroristas yihadistas en Siria.
  3. La milicia del Estado Islámico, que actualmente se encuentra en el presunto blanco de una campaña de bombardeos de Estados Unidos y de la OTAN bajo el mandato de “lucha contra el terrorismo”, continúa siendo apoyado secretamente por los EE.UU.. Washington y sus aliados continúan proporcionando ayuda militar al Estado Islámico.
  4. Los bombardeos de los Estados Unidos y sus aliados no van dirigimos a ISIS, están bombardeando la infraestructura económica de Irak y Siria incluyendo fábricas y refinerías de petróleo.
  5. El proyecto del califato es parte de una agenda de la política exterior de Estados Unidos desde hace mucho tiempo para repartirse Irak y Siria en territorios separados: Un califato islamista sunita, una República Árabe chiíta y una República de Kurdistán.

La guerra global contra el terrorismo (GWOT)

  1. “La Guerra Global contra el Terrorismo” (GWOT) se presenta como un “choque de civilizaciones”, una guerra entre valores y religiones en competencia, cuando en realidad se trata de una guerra abierta por una conquista, guiado por objetivos estratégicos y económicos.
  2. Los Estados Unidos patrocinó brigadas terroristas de Al Qaeda (secretamente apoyados por la inteligencia occidental) que han sido desplegados en Malí, Níger, Nigeria, la República Centroafricana, Somalia y Yemen.

Estas diversas entidades afiliadas de Al Qaeda en el Oriente Medio, el África subsahariana y Asia están patrocinadas por la CIA como “activos de inteligencia”.  Son utilizados por Washington para causar estragos, crear conflictos internos y desestabilizar a los países soberanos.

  1. Boko Haram en Nigeria, Al Shabab en Somalia,  el Grupo de Combate Islámico de Libia (LIFG)  (con el apoyo de la OTAN en 2011),   de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) ,   Jemaah Islamiya (JI)  en Indonesia, entre otros grupos afiliados a Al Qaeda son apoyados secretamente por la inteligencia occidental.
  2. Los Estados Unidos también apoya organizaciones terroristas afiliadas de Al Qaeda en la región autónoma de Xinjiang Uigur, China. El objetivo en Somalia,  el Grupo de Combate Islámico de Libia (LIFG)  (con subyacente21.  Boko Haram en Nigeria, Al Shabab el apoyo de la OTAN en 2011),   de Al Qaeda en el Magreb Islámico (AQMI) ,   Jemaah Islamiya (JI)  en Indonesia, entre otros grupos afiliados a Al Qaeda son apoyados secretamente por la inteligencia occidental.
  3. Los Estados Unidos también apoya organizaciones terroristas afiliadas de Al Qaeda en la región autónoma de Xinjiang Uigur, China. El objetivo subyacente
  4. Los terroristas a nivel local: Mientras que los EE.UU. es el arquitecto tácito del Estado Islámico, el mandato sagrado de Obama es  proteger a los Estados Unidos contra ataques de ISIS.
  5. La amenaza terrorista es una fabricación de cosecha propia.  Se promociona por los gobiernos occidentales y los medios de comunicación con el fin de anular las libertades civiles y la instalación de un estado policial. Se utilizan para crear una atmósfera de miedo e intimidación.

A su vez, los arrestos, juicios y condenas de “terroristas islámicos” sostienen la legitimidad del Estado de Seguridad Nacional de Estados Unidos y una férrea aplicación de la ley que, cada vez es más militarizada. El objetivo último es inculcar en las mentes de millones de estadounidenses que el enemigo es real y la Administración de los Estados Unidos va a proteger la vida de sus ciudadanos.

  1. La campaña “antiterrorista” contra el Estado islámico ha contribuido a la demonización de los musulmanes, que a los ojos de la opinión pública occidental se asocia cada vez más con los yihadistas.

26   Cualquiera Cualquiera que se atreva a cuestionar la validez de la “Guerra Global contra el Terrorismo” se marca como terrorista y se somete a las leyes anti-terroristas.

El objetivo último de la “Guerra Global contra el Terrorismo” es someter a los ciudadanos, despolitizar totalmente la vida social en los Estados Unidos, evitar que la gente piense y conceptualice, desde el análisis de los hechos y cuestionar la legitimidad del orden social inquisitorial que gobierna los Estados Unidos y otros países.

 

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